12.31.2012

Good bye, 2012...



últimas horas del año... 

El 2012 fue año de cambios políticos (año electoral, al menos).  Año de grandes pasiones (apasionamientos, al menos) para luego ser testigos de como los ídolos cayeron (callaron) ante el gran triunfo mediático.

Aún reconociendo el fuerte fenómeno vivido (eso de "vivir" es un decir) en las redes sociales, quedó más que claro que el cambio, al menos esta vez, no depende de esos espacios virtuales.


El regreso del "partido oficial" al poder es el más severo síntoma  de los graves problemas del país.  El sexenio que inicia es, por demás, incierto.  La historia sigue escribiéndose.

Finalmente, la vida sigue.

A manera personal, despido al 2012 como quien se despide de un buen amor (de esos, donde no todo fue rosa, ni miel sobre hojuelas, ni luna de miel... sin embargo logras despedirte en paz porque, con todo y todo, te dejó momentos inolvidables -de esos que no entran en el resumen de Facebook, je).   Y fijo la mirada en un 2013 que, desde ya, se anuncia afortunado. 

Sin grandes certezas en general, apenas los primeros pasos y con algunas decisiones muy importantes ya en la bolsa; el 2013 es LA posibilidad del gozo.  Cambio de aire, de suelo... pasitos bien firmes hacia los sueños.

Luego de un periodo de metamorfosis de casi 3 años, empiezo a cosechar los frutos más dulces de haberme mantenido fiel a mí misma.  Las "puertas falsas" o "salidas de emergencia" no han faltado... pero he sido firme y eso, al final de cuentas, hace la diferencia.  Salió "calzonuda" la muchacha! jaja

Les dejo el abrazo más apretado y bien intencionado posible... y les deseo, para este 2013, que sonrían mucho, mucho, y que rían hasta que les duela la panza; y que abracen y sean abrazados, con abrazos de esos que llenan la vida... 

Por acá nos seguiremos leyendo.

12.29.2012

winter clouds

winter clouds by Mony Morales
winter clouds, a photo by Mony Morales on Flickr.

este invierno pareciera ser una extensión del otoño...

12.27.2012

Brillos


En la terraza
la niña mira a la luna y
se hace el amor.
¿Quién brilla para quién?
Ella canta canciones oscuras
al universo que tiembla.
---
Juan Gelman (2004)
País que fue será
México: Era. p. 29

invierno



levantar la mirada y descubrir en el complejo pentagrama de cables, la canción de amor que el invierno escribe con nubes... para mí.

¡Gracias, Letras al Aire!


Pues bien, un ciclo de mi vida se cierra.  14 años frente al micrófono, de octubre de 1998 a diciembre de 2012.

Asuntos personales que modifican la logística cotidiana, tiempos, distancias... experiencias de las cuales aprendes y te llevan a una consciente toma de decisiones.  Todo se acomoda, digo yo.

Siempre agradeceré al "profe", Adolfo Morales, la oportunidad de aquella tarde de octubre del 98. Colaborar como lectora y luego de algunos años (habiéndose integrado el equipo con Hadia Farfán y Sharon Vázquez), como Co-Productora de ese proyecto radiofónico, ha significado en mi vida una de las experiencias más enriquecedoras en todos los niveles posibles.

Me llena de satisfacción saber que, precisamente gracias a nuestras aportaciones, ese proyecto creció de manera importante y afortunada, y que ahora -al retirarme- está muy lejos de lo que fuera en 1998.  Agradezco y reconozco el papel protagónico de mi adorada Hadia en dicho crecimiento, su valiosísima aportación al proyecto es innegable.  Su amistad, de mis tesoros más preciados.

Así como, en su momento, me tocó relevar a la generación de colaboradores previa, estoy segura que vendrán generaciones nuevas, voces frescas y, también, llenas de compromiso con la  promoción de la lectura y difusión de la literatura.  Finalmente, nadie somos indispensables y el proyecto vale por sí mismo, más allá de quién esté tras el micrófono.

No cierro la posibilidad de colaborar, cuando la oportunidad se presente, como lectora.  Me quedo con lo importante: la amistad.

Larga vida a Letras al Aire... un espacio muy valioso para las letras en la radio de Tijuana.

12.25.2012

Libros y otras cosas...

Cuando co-habitas y co-existes con tu cría de 5 años es casi imposible no contagiarte de la alegría navideña... nomás de verle la sonrisa.

Este año la Kix  jugó un rol mucho más activo en las tradiciones familiares y disfrutó en grande.

Santa Claus cumplió las peticiones de la cartita que le envió hace semanas... luego entonces, su emoción de esta mañana fue algo que yo disfruté muchísimo.  Esa inocencia de los 5 años es increíble. 


Este libro no se lo trajo Santa, se lo regalé yo. Y podrán imaginar mi alegría (y orgullo, claro) cuando me pidió se lo leyera antes de abrir las cajas de juguetes.  Todavía hace un momento, cuando regresó de su visita a la familia paterna, se sentó a mi lado en la sala y me pidió lo leyéramos de nuevo.

La moraleja puede ser de lo más simple: no hablar con extraños (en el bosque o donde sea).  

Sin embargo (y ésto lo descubrimos juntas) los personajes son algo con lo que pudimos identificarnos: "Érase una vez una niña que vivía con su mamá..."  También hay una abuelita enferma.

Las figuras masculinas son dos: el lobo y el leñador (mmm... bueno, muy maniqueo el asunto, pero, qué podemos esperar de un cuento que tiene su origen en la tradición oral del medioevo). En este caso, los personajes no tienen un vínculo o asociación directa a nuestra experiencia cotidiana, así que nos quedamos en el cuento.  Es decir: para nosotras no hay amenazas explícitas, ni necesitamos ser rescatadas por nadie.

Las ilustraciones de Dubravka Kolanovic son lindísimas y endulzan los momentos más oscuros del relato.

El texto de Gaby Goldsack es perfecto para ser leído en voz alta. Te permite jugar con la voz de los personajes y hacer la experiencia más amena.  En general, esta edición de Parragon, muy recomendable.

A seguir disfrutando las vacaciones, pues!

12.23.2012

Nubes que a mí llegan...


Hasta que ya no hubiera madrugadas en mis ojos
calientes por tu vaho

Hasta que no volvieras de tus ansias de siempre:

inmaculada
                 ancha de arboledas y mar
                                                        de nubes

Tranquila
               como las rocas viejas.

---
Francisco Morales (2012)
Cirrus —nimbus, cumŭlus, strãtus—
México: CONACULTA/CECUT

12.21.2012

Brasa Desnuda



ES EL momento del deseo.

Acostada, desnuda,
te extiendes como la piel de una colina mordida por el sol.
Empiezo a contemplarte desde tu pie dormido en el aire,
tus piernas puntuales, mientras subo los ojos,
se dan cita en una dársena, sitiada
por húmedos carbones, carbones de labios,
labios de lianas.
En este instante cumplo la edad del deseo
en el rostro más tierno de la tarde.
La fruta resbala,
cada minuto crece, se hincha ardiendo.
A las seis del espejo entro en ti
como el huésped más esperado,
sencillo como el río del día
te cubro con mi piel de hombre,
soy la lengua que recorre tus venas para callarte,
te quito los ojos dolorosamente,
te doy otros dos brazos para pesar la vida,
mi boca llovizna en tus pechos,
rayo tu espalda para escribir tu nombre,
con mis huesos te hablo,
tu quejido es el más largo que escuchará la noche.
Qué animales humanos más hermosos.

Cuando quedamos solos, desnudos cuando termina todo,
graniza la sensación de que el aire
nos ha descubierto.

Juan Bañuelos (1987)
Espejo Humeante
México: Juaquín Mortiz/SEP. 
p. 104.

Navidad...

desde hace tiempo la Navidad, para mí, es más bien el pretexto para la familia materna extendida, en guateque y jolgorio, alrededor de nuestra figura central: mi abuelita.

Es su carita llena de contento, de sabernos a todos ahí reunidos.

Y, claro, la reunión navideña no sería tal sin sus legendarios tamales.




El ritual inicia un día antes. Las mujeres de la familia nos reunimos en su cocina a prepararlos entre pláticas y risas.  Recordamos anécdotas, comentamos los acontecimientos destacados de los últimos meses y, al final, desayunamos tacos del "picadillo" sobrante.

Mi abuelita los cuece el mismo 24 por la tarde, así que al momento de la cena están calientitos, en su punto.

Este domingo nos reuniremos de nuevo, temprano, para reconocer nuestra raíz entre la masa, la carne, las verduras y las hojas de elote.  Dejaremos que mi abuelita relate -como la primera vez- las historias por todos conocidas. 

Este año la Kix va conmigo.  Este año será su iniciación en ese ritual culinario   y le abrirá el paso a la 4ta generación del matriarcado...

¿Hasta dónde será que llegaremos?

No puedo saberlo, pero deseo que el aroma y el calor de la cocina de mi abuelita la acompañe por siempre, como a mí.

12.20.2012

Recomendación


"A diferencia de otras prácticas sexuales —y, desde luego, a diferencia de los pechos, muy presentes en la poesía erótica de todos los tiempos—, la felación ha recibido poca atención por parte de los poetas.Y resulta extraño, porque ambas —felación y poesía— presentan muchos rasgos en común: las dos producen un gran placer, y las dos requieren concentración, delicadeza, ritmo y, sobre todo, un uso óptimo de la lengua."




Más sobre "Florilegio de poesía pectoral (y un apéndice para la felación)"  selección, traducción* y notas de Eduardo Moga en el link


Una interesante aproximación a la poesía erótica, desde temáticas específicas.

12.19.2012

Libros y otras cosas...


Como lectores, me parece, los libros llegan a nuestra vida en el momento justo.  Ni antes, ni después.

Aunque de pronto, también, regresan [se te cruzan cuando tu mirada recorre -sin brújula precisa- las repisas de tus libreros] y entonces los descubres nuevos, espléndidos, plenos... quizás porque tu mirada, precisamente, lleva ahora algo [experiencias, saberes, sueños] que no llevó antes.   

El punto es que, en el encuentro con las palabras, el texto difícilmente agota su capacidad de sorprendernos.  

Me puede encantar esa sensación de enamoramiento estridente y gozoso, por libros que llevan años en tu biblioteca personal y que, de pronto, de la nada [o de un todo detonador de maravillas] se instalan, protagónicos, en tus horas, tu pensamiento y tu sonrisa.

En ese sentido, al comprar un libro, no es posible imaginar -en toda su maravillosa posibilidad- la riqueza que sus páginas dejarán en tu vida... ni aún después de una primer lectura... o segunda, o tercera.  Así lo disfrutes locamente en un primer encuentro, no puedes saber si a la vuelta de un par de años, o diez, ese libro vuelva a sacudir tu vida, tus emociones, tu entendimiento.  Esa es la delicia que guardan entre sus pastas, suaves o duras, cada uno de los libros en cada uno de los estantes de todo el mundo.

El autor tampoco lo supo, en su momento.  Pero así es.

Lo mismo que una jamás pudo imaginar que una fotografía tomada hace más de 6 años, encuentre ahora su razón de ser... su para quién.

Así las cosas... hoy desperté con libros en la cabeza (es metáfora, claro)

12.13.2012

update

en un giro de acontecimientos, la trama de esta historia toma otro rumbo, hacia otra ubicación.


seguiré informando.

12.08.2012

(paréntesis)

Trabajando en proyecto académico... examen de grado en puerta.   Hora de poner más café, la noche será larga.

[en el player: Stanko y su noche suspendida... a propósito de]

Y parece que la tan esperada mudanza, ahora sí, es cosa de semanas.  Pensaré en empacarlo todo luego del examen.   Eso sí, tendremos que vender algunos muebles, cosas... el lugar es más chico así que debemos resolver qué es lo mínimo indispensable.  ¡Debo garantizar el espacio para mis libros, discos y películas, ja!... La Kix ya escogió su recámara (la más grande, por cierto).

La vida, acá, diluyéndose al ritmo de los cuatrimestres laborales... nada nuevo.  Al otoño le restan, apenas, un par de semanas pero ya me dejó un poemario marinándose en su jugo... ya veremos.

La vida, sencilla, simple, sin grandes aspavientos... algunos dolorcitos, preocupaciones, pendientes, pero ahí vamos.  Ah, si no fuera por la música, el tinto, la poesía... ¡y esas bellas y descaradas nubes de otoño!

Se agradece en el alma la amistad, nueva, de años, toda.  La amistad es un chaleco salvavidas fundamental y necesario en este mundo loco.

Acá el tiempo, sin detenerse ¿cuál es la prisa? me pregunto.  Yo, con un pie cada vez más en la abstracción y el otro intentando no soltar el suelo.   Lo sublime me arrebata y en apenas unas notas musicales me pierdo.  ¿Y ahora de dónde tanto suspiro?

Total que la vida es buena, digo yo.  ¿Si no, porque sigo sonriendo?

Total que la vida es buena y a mi se me llena con la vocecita de la Kix, cantando desde el otro cuarto; mi reloj nuevo de $80.00 pesos y su maravillosa cara azul; y unos lentes de sol aún más baratos que compré, no sé bien por qué, luego de más de 10 años sin usar lentes oscuros (sucede que estoy más ciega que un topo  y sin mis lentes graduados no veo nada, y si a eso le agregan un plástico oscuro, menos), pero que me provocan tal encanto porque son prácticamente un antifaz para esconderme debajo.  Además, me quedan bien con el otoño, creo.


Sí, la vida es buena... con todo y el sexenio que inicia y su "back to the future" gabinete; las predicciones mayas (que no me asustan); el clima organizacional en la chamba como campo minado; y todo aquello que por algo será que olvido.

Es bueno cerrar el cuatrimestre de Introducción a la sociología con la satisfacción de haber dejado algo en cada uno de mis siete alumn@s. Bueno también que ya pronto seré madrina de generación en el acto académico de aquél grupo de coleguitas que acompañé en su proceso de formación profesional.  Más bueno, aún, cerrar un proceso académico propio (la maestría).  

Buenas las risas, los momentos compartidos, los desvelos, las conversaciones inteligentes... ¡la música!

¡Y muuuuy buena la noche suspendida de Stanko!



Ya está listo el café... me vuelvo a mi noche larga.


12.03.2012

+ de JC Becerra

En [mi] cuerpo hay cal viva, hay seda que no quiere dormirse, hay cosas valuadas por el mar, y en [mi] corazón es más poderoso el otoño.



José Carlos Becerra [y yo]

12.02.2012

Maurice Ravel - Bolero






afortunada la hora en que Ida Rubinstein le hiciera el encargo de esta composición al Sr. Ravel... ¡afortunada!

Una de mis piezas favoritas...

J. M. Ravel 
(1875-1937)