4.01.2013

John Coltrane - Naima - 1965



NAIMA 


Qué admirable es tu nombre en toda la tierra…
Salmo 8
De un oscuro resplandor entre tus muslos
veo emanar la voluntad y la sombra, el diario pan
de carne que concedes.

Oh tú, la inmaculada, escúchame.

Acude a mi plegaria.

En el momento de la pequeña muerte
llámame     Pródiga de sombras
ilumíname     Entre tus manos llévame
consuélame     Rosa de los vientos
calor de soledad consúmeme   Levántame
en tu flama.

Sobre tu altar está amarrado
el cordero de mi amor:

                                           alzo el cuchillo.

Oh reina de los nombres, sagrario de esperanza,
consoladora de los que son de noche: 

    oye mi súplica.
----


Tomado de: REVISTA TRIPLOV