Showing posts with label JuanGelman. Show all posts
Showing posts with label JuanGelman. Show all posts

5.29.2015

Cerezas - Juan Gelman

Cerezas by Mónica Morales

esa mujer que ahora mismito se parece a santa teresa
en el revés de un éxtasis/hace dos o tres besos fue
mar absorto en el colibrí que vuela por su ojo izquierdo
cuando le dan de amar/

y un beso antes todavía/
pisaba el mundo corrigiendo la noche
con un pretexto cualquiera/en realidad es una nube
a caballo de una mujer/un corazón

que avanza en elefante cuando tocan
el himno nacional y ella
rezonga como un bandoneón mojado hasta los huesos
por la llovizna nacional/

esa mujer pide limosna en un crepúsculo de ollas
que lava con furor/con sangre/con olvido/
encenderla es como poner en la vitrola un disco de gardel/
caen calles de fuego de su barrio irrompible

y una mujer y un hombre que caminan atados
al delantal de penas con que se pone a lavar/
igual que mi madre lavando pisos cada día/
para que el día tenga una perla en los pies/
es una perla de rocío/

mamá se levantaba con los ojos llenos de rocío/
le crecían cerezas en los ojos y cada noche los besaba el rocío/
en la mitad de la noche me despertaba el ruido de sus cerezas
creciendo/

el olor de sus ojos me abrigaba en la pieza/
siempre le vi ramitas verdes en las manos con que fregaba el día/
limpiaba suciedades del mundo/
lavaba el piso del sur/

volviendo a esa mujer/en sus hojas más altas se posan
los horizontes que miré mañana/
los pajaritos que volarán ayer/
yo mismo con su nombre en mis labios/

*****

Fuente con audio

2.02.2014

2014

...y ya se nos fue el mes número uno.

Se llevó entrañables hombres de letras. El gremio poético ya no sentía lo duro, sino lo tupido, como dicen.

"Está muriendo mucha gente", me dijo un amigo. Cierto, todas las vidas son importantes, todas las muertes duelen. Pero los escritores, los poetas, nos duelen tanto a tantos, porque con sus letras nos tocaron a todos. Porque a través de sus páginas dialogaron con sus lectores, como lo hace un amigo querido, cercano. Entonces, su partida es de todos. Nos duele a todos. Y todos compartimos la sensación de orfandad que se queda, cuando ya no están.

Así, enero del 2014 se llevó a Gelman, Fonz, Pacheco, Loo. A leerlos, a leerlos mucho, para que permanezcan acá, dialogando como amigos queridos, cercanos. Como si nada.

La vida sigue.

Ciclos concluyen. Otros inician.  La chamba. Dejé, finalmente, la ofna. que habité por más de 4 años, 40 horas (o más) a la semana. La institución fuente de casa, vestido y sustento desde el 2008. Ahora seré profe, nomás. Volví al alma mater, para quedarme.

Satisfecha.

Y, después de un merecido descanso como alumna, me integré al Diplomado en Periodismo Cultural que ofrece el Centro de Posgrado y Estudios Sor Juana. Porque enriquecerá mi labor docente y porque es justo y necesario afinar la pluma en esto del registro del acontecer en el mundo literario/cultural de la ciudad, que si bien he venido haciéndolo de manera informal para este mismo blog y otros de mis espacios en línea, nunca está de más abonarle al aprendizaje, sobre todo con la planta docente que se cargan. Excelente.

En las letras: estoy en la antología "The San Diego Poetry Annual" edición 2013-2014.

Tendremos NOCHE DE LUNA BRAVA, otra vez, ahora en la vecina ciudad de Tecate. Justo hoy preparamos el guión... quedó rico.

El corazón: tranquilo. Mi abuelita echándole ganas. Mi hija creciendo, sana. Mi familia, en marcha. Mis amigos: míos, entrañables, cerca.

El nido: justo aquí.

Así las cosas, en este 2014 que inicia, desde la segunda noche de febrero. Con las manos frías y una taza de café caliente.


12.27.2012

Brillos


En la terraza
la niña mira a la luna y
se hace el amor.
¿Quién brilla para quién?
Ella canta canciones oscuras
al universo que tiembla.
---
Juan Gelman (2004)
País que fue será
México: Era. p. 29

11.26.2012

Juan Gelman y otras cuestiones




La influencia esencial sigue siendo la realidad.  Todo es afuera. Empezando por la palabra que te viene de afuera, que te hiere cuando sos un bebé y esa es una herida que no cierra nunca.
Juan Gelman