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8.14.2013

Alborada de los amantes (fragmento)

Imagen tomada de "Las alas del deseo"

[...]
sus cuerpos sus miradas se saludan ya
cuando el amor aún no despierta del todo
el lecho aún está tibio
entrelazan sus manos cuidadosamente
por sobre el frágil sueño del amor inerme
ahuyentando las sombras opresivas
protegiendo su aliento delicado
tomando a cargo de ellos su inocencia
llevándolo en sus brazos hasta entrar en el día
poniendo a salvo su exquisita vena

los amantes se miran en los ojos
un punto antes de que el amor los vea
y así lo recomienzan siempre
se aman antes de amarse
[...]
más guardar el amor es su tarea
encorvados sobre él al mismo tiempo
se vuelven a tocar sus pieles apagadas
cada piel reconoce la otra paciente piel
cada mano responde a otra mano obstinada
cuatro manos se afanan mudas en la penumbra
[...]
yace aún aterido su deseo
vientre y semen son sólo vientre y semen
de ellos renacerá cada aurora la casa
nunca el amor emprenderá la fuga
ellos guardan el nido al que retorna siempre
salen al paso del amor y se hacen suyos
antes de que el amor los tome


su corazón corre delante de sí mismo
como la cresta curva de la ola
sostenida en el hueco en que despliega
toda su aérea estructura indestructiblemente


salen al paso del amor y su lenguaje
le abren su casa y le abren su silencio
su palabra es de silencio inseminado
su casa se cimenta en roca fogueada
el áncora del mundo
es un hogar de piedra donde la llama inscribe
sus cambiantes e idénticas sentencias amorosas.

Tomás Segovia (1986). 
Anagnórisis
México: SEP. 
pp. 90-92.

8.15.2010

+ Letras

DIME MUJER DÓNDE ESCONDES...
Dime mujer dónde escondes tu misterio
mujer agua pesada volumen transparente
más secreta cuando más te desnudas
cuál es la fuerza de tu esplendor inerme
tu deslumbrante armadura de belleza
dime no puedo ya con tantas armas
mujer sentada acostada abandonada
enséñame el reposo el sueño y el olvido
enséñame la lentitud del tiempo
mujer tú que convives con tu ominosa carne
como junto a un animal bueno y tranquilo
mujer desnuda frente al hombre armado
quita de mi cabeza este casco de ira
cálmame cúrame tiéndeme sobre la fresca tierra
quítame este ropaje de fiebre que me asfixia
húndeme debilítame envenena mi perezosa sangre
mujer roca de la tribu desbandada
descíñeme estas mallas y cinturones de rigidez y miedo
con que me aterro y te aterro y nos separa
mujer oscura y húmeda pantano edénico
quiero tu ancha olorosa robusta sabiduría
quiero volver a la tierra y sus zumos nutricios
que corren por tu vientre y tus pechos y que riegan tu carne
quiero recuperar el peso y la rotundidad
quiero que me humedezcas me ablandes me afemines
para entender la feminidad la blandura húmeda del mundo
quiero apoyada la cabeza en tu regazo materno
traicionar al acerado ejército de los hombres
mujer cómplice única terrible hermana
dame la mano volvamos a inventar el mundo los dos solos
quiero no apartar nunca de ti los ojos
mujer estatua hecha de frutas paloma crecida
déjame siempre ver tu misteriosa presencia
tu mirada de ala y de seda y de lago negro
tu cuerpo tenebroso y radiante plasmado de una vez sin titubeos
tu cuerpo infinitamente más tuyo que para mí el mío
y que entregas de una vez sin titubeos sin guardar nada
tu cuerpo pleno y uno todo iluminado de generosidad
mujer mendiga pródiga puerto del loco Ulises
no me dejes olvidar nunca tu voz de ave memoriosa
tu palabra imantada que en tu interior pronuncias siempre desnuda
tu palabra certera de fulgurante ignorancia
la salvaje pureza de tu amor insensato
desvariado sin freno brutalizado enviciado
el gemido limpísimo de la ternura
la pensativa mirada de la prostitución
y la clara verdad cruda
del amor que sorbe y devora y se alimenta
el invisible zarpazo de la adivinación
la aceptación la comprensión la sabiduría sin caminos
la esponjosa maternidad terreno de raíces
mujer casa del doloroso vagabundo
dame a morder la fruta de la vida
la firme fruta de luz de tu cuerpo habitado
déjame recostar mi frente aciaga
en tu grave regazo de paraíso boscoso
desnúdame apacíguame cúrame de esta culpa ácida
de no ser siempre armado sino sólo yo mismo.
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Tomás Segovia (1927)
Revista Mexicana de Literatura, 1962
En: http://fuentes.csh.udg.mx/CUCSH/argos/antologi/segovia.html