12.21.2012

Navidad...

desde hace tiempo la Navidad, para mí, es más bien el pretexto para la familia materna extendida, en guateque y jolgorio, alrededor de nuestra figura central: mi abuelita.

Es su carita llena de contento, de sabernos a todos ahí reunidos.

Y, claro, la reunión navideña no sería tal sin sus legendarios tamales.




El ritual inicia un día antes. Las mujeres de la familia nos reunimos en su cocina a prepararlos entre pláticas y risas.  Recordamos anécdotas, comentamos los acontecimientos destacados de los últimos meses y, al final, desayunamos tacos del "picadillo" sobrante.

Mi abuelita los cuece el mismo 24 por la tarde, así que al momento de la cena están calientitos, en su punto.

Este domingo nos reuniremos de nuevo, temprano, para reconocer nuestra raíz entre la masa, la carne, las verduras y las hojas de elote.  Dejaremos que mi abuelita relate -como la primera vez- las historias por todos conocidas. 

Este año la Kix va conmigo.  Este año será su iniciación en ese ritual culinario   y le abrirá el paso a la 4ta generación del matriarcado...

¿Hasta dónde será que llegaremos?

No puedo saberlo, pero deseo que el aroma y el calor de la cocina de mi abuelita la acompañe por siempre, como a mí.

12.20.2012

Recomendación


"A diferencia de otras prácticas sexuales —y, desde luego, a diferencia de los pechos, muy presentes en la poesía erótica de todos los tiempos—, la felación ha recibido poca atención por parte de los poetas.Y resulta extraño, porque ambas —felación y poesía— presentan muchos rasgos en común: las dos producen un gran placer, y las dos requieren concentración, delicadeza, ritmo y, sobre todo, un uso óptimo de la lengua."




Más sobre "Florilegio de poesía pectoral (y un apéndice para la felación)"  selección, traducción* y notas de Eduardo Moga en el link


Una interesante aproximación a la poesía erótica, desde temáticas específicas.

12.19.2012

Libros y otras cosas...


Como lectores, me parece, los libros llegan a nuestra vida en el momento justo.  Ni antes, ni después.

Aunque de pronto, también, regresan [se te cruzan cuando tu mirada recorre -sin brújula precisa- las repisas de tus libreros] y entonces los descubres nuevos, espléndidos, plenos... quizás porque tu mirada, precisamente, lleva ahora algo [experiencias, saberes, sueños] que no llevó antes.   

El punto es que, en el encuentro con las palabras, el texto difícilmente agota su capacidad de sorprendernos.  

Me puede encantar esa sensación de enamoramiento estridente y gozoso, por libros que llevan años en tu biblioteca personal y que, de pronto, de la nada [o de un todo detonador de maravillas] se instalan, protagónicos, en tus horas, tu pensamiento y tu sonrisa.

En ese sentido, al comprar un libro, no es posible imaginar -en toda su maravillosa posibilidad- la riqueza que sus páginas dejarán en tu vida... ni aún después de una primer lectura... o segunda, o tercera.  Así lo disfrutes locamente en un primer encuentro, no puedes saber si a la vuelta de un par de años, o diez, ese libro vuelva a sacudir tu vida, tus emociones, tu entendimiento.  Esa es la delicia que guardan entre sus pastas, suaves o duras, cada uno de los libros en cada uno de los estantes de todo el mundo.

El autor tampoco lo supo, en su momento.  Pero así es.

Lo mismo que una jamás pudo imaginar que una fotografía tomada hace más de 6 años, encuentre ahora su razón de ser... su para quién.

Así las cosas... hoy desperté con libros en la cabeza (es metáfora, claro)

12.13.2012

update

en un giro de acontecimientos, la trama de esta historia toma otro rumbo, hacia otra ubicación.


seguiré informando.

12.08.2012

(paréntesis)

Trabajando en proyecto académico... examen de grado en puerta.   Hora de poner más café, la noche será larga.

[en el player: Stanko y su noche suspendida... a propósito de]

Y parece que la tan esperada mudanza, ahora sí, es cosa de semanas.  Pensaré en empacarlo todo luego del examen.   Eso sí, tendremos que vender algunos muebles, cosas... el lugar es más chico así que debemos resolver qué es lo mínimo indispensable.  ¡Debo garantizar el espacio para mis libros, discos y películas, ja!... La Kix ya escogió su recámara (la más grande, por cierto).

La vida, acá, diluyéndose al ritmo de los cuatrimestres laborales... nada nuevo.  Al otoño le restan, apenas, un par de semanas pero ya me dejó un poemario marinándose en su jugo... ya veremos.

La vida, sencilla, simple, sin grandes aspavientos... algunos dolorcitos, preocupaciones, pendientes, pero ahí vamos.  Ah, si no fuera por la música, el tinto, la poesía... ¡y esas bellas y descaradas nubes de otoño!

Se agradece en el alma la amistad, nueva, de años, toda.  La amistad es un chaleco salvavidas fundamental y necesario en este mundo loco.

Acá el tiempo, sin detenerse ¿cuál es la prisa? me pregunto.  Yo, con un pie cada vez más en la abstracción y el otro intentando no soltar el suelo.   Lo sublime me arrebata y en apenas unas notas musicales me pierdo.  ¿Y ahora de dónde tanto suspiro?

Total que la vida es buena, digo yo.  ¿Si no, porque sigo sonriendo?

Total que la vida es buena y a mi se me llena con la vocecita de la Kix, cantando desde el otro cuarto; mi reloj nuevo de $80.00 pesos y su maravillosa cara azul; y unos lentes de sol aún más baratos que compré, no sé bien por qué, luego de más de 10 años sin usar lentes oscuros (sucede que estoy más ciega que un topo  y sin mis lentes graduados no veo nada, y si a eso le agregan un plástico oscuro, menos), pero que me provocan tal encanto porque son prácticamente un antifaz para esconderme debajo.  Además, me quedan bien con el otoño, creo.


Sí, la vida es buena... con todo y el sexenio que inicia y su "back to the future" gabinete; las predicciones mayas (que no me asustan); el clima organizacional en la chamba como campo minado; y todo aquello que por algo será que olvido.

Es bueno cerrar el cuatrimestre de Introducción a la sociología con la satisfacción de haber dejado algo en cada uno de mis siete alumn@s. Bueno también que ya pronto seré madrina de generación en el acto académico de aquél grupo de coleguitas que acompañé en su proceso de formación profesional.  Más bueno, aún, cerrar un proceso académico propio (la maestría).  

Buenas las risas, los momentos compartidos, los desvelos, las conversaciones inteligentes... ¡la música!

¡Y muuuuy buena la noche suspendida de Stanko!



Ya está listo el café... me vuelvo a mi noche larga.


12.05.2012

12.03.2012

+ de JC Becerra

En [mi] cuerpo hay cal viva, hay seda que no quiere dormirse, hay cosas valuadas por el mar, y en [mi] corazón es más poderoso el otoño.



José Carlos Becerra [y yo]

12.02.2012

Maurice Ravel - Bolero






afortunada la hora en que Ida Rubinstein le hiciera el encargo de esta composición al Sr. Ravel... ¡afortunada!

Una de mis piezas favoritas...

J. M. Ravel 
(1875-1937)