1.03.2013

correos

a últimas fechas, los correos más bonitos que he recibido

son de mi agente inmobiliario...

:D

12.31.2012

Good bye, 2012...



últimas horas del año... 

El 2012 fue año de cambios políticos (año electoral, al menos).  Año de grandes pasiones (apasionamientos, al menos) para luego ser testigos de como los ídolos cayeron (callaron) ante el gran triunfo mediático.

Aún reconociendo el fuerte fenómeno vivido (eso de "vivir" es un decir) en las redes sociales, quedó más que claro que el cambio, al menos esta vez, no depende de esos espacios virtuales.


El regreso del "partido oficial" al poder es el más severo síntoma  de los graves problemas del país.  El sexenio que inicia es, por demás, incierto.  La historia sigue escribiéndose.

Finalmente, la vida sigue.

A manera personal, despido al 2012 como quien se despide de un buen amor (de esos, donde no todo fue rosa, ni miel sobre hojuelas, ni luna de miel... sin embargo logras despedirte en paz porque, con todo y todo, te dejó momentos inolvidables -de esos que no entran en el resumen de Facebook, je).   Y fijo la mirada en un 2013 que, desde ya, se anuncia afortunado. 

Sin grandes certezas en general, apenas los primeros pasos y con algunas decisiones muy importantes ya en la bolsa; el 2013 es LA posibilidad del gozo.  Cambio de aire, de suelo... pasitos bien firmes hacia los sueños.

Luego de un periodo de metamorfosis de casi 3 años, empiezo a cosechar los frutos más dulces de haberme mantenido fiel a mí misma.  Las "puertas falsas" o "salidas de emergencia" no han faltado... pero he sido firme y eso, al final de cuentas, hace la diferencia.  Salió "calzonuda" la muchacha! jaja

Les dejo el abrazo más apretado y bien intencionado posible... y les deseo, para este 2013, que sonrían mucho, mucho, y que rían hasta que les duela la panza; y que abracen y sean abrazados, con abrazos de esos que llenan la vida... 

Por acá nos seguiremos leyendo.

12.29.2012

winter clouds

winter clouds by Mony Morales
winter clouds, a photo by Mony Morales on Flickr.

este invierno pareciera ser una extensión del otoño...

12.27.2012

Brillos


En la terraza
la niña mira a la luna y
se hace el amor.
¿Quién brilla para quién?
Ella canta canciones oscuras
al universo que tiembla.
---
Juan Gelman (2004)
País que fue será
México: Era. p. 29

invierno



levantar la mirada y descubrir en el complejo pentagrama de cables, la canción de amor que el invierno escribe con nubes... para mí.

¡Gracias, Letras al Aire!


Pues bien, un ciclo de mi vida se cierra.  14 años frente al micrófono, de octubre de 1998 a diciembre de 2012.

Asuntos personales que modifican la logística cotidiana, tiempos, distancias... experiencias de las cuales aprendes y te llevan a una consciente toma de decisiones.  Todo se acomoda, digo yo.

Siempre agradeceré al "profe", Adolfo Morales, la oportunidad de aquella tarde de octubre del 98. Colaborar como lectora y luego de algunos años (habiéndose integrado el equipo con Hadia Farfán y Sharon Vázquez), como Co-Productora de ese proyecto radiofónico, ha significado en mi vida una de las experiencias más enriquecedoras en todos los niveles posibles.

Me llena de satisfacción saber que, precisamente gracias a nuestras aportaciones, ese proyecto creció de manera importante y afortunada, y que ahora -al retirarme- está muy lejos de lo que fuera en 1998.  Agradezco y reconozco el papel protagónico de mi adorada Hadia en dicho crecimiento, su valiosísima aportación al proyecto es innegable.  Su amistad, de mis tesoros más preciados.

Así como, en su momento, me tocó relevar a la generación de colaboradores previa, estoy segura que vendrán generaciones nuevas, voces frescas y, también, llenas de compromiso con la  promoción de la lectura y difusión de la literatura.  Finalmente, nadie somos indispensables y el proyecto vale por sí mismo, más allá de quién esté tras el micrófono.

No cierro la posibilidad de colaborar, cuando la oportunidad se presente, como lectora.  Me quedo con lo importante: la amistad.

Larga vida a Letras al Aire... un espacio muy valioso para las letras en la radio de Tijuana.

12.25.2012

Libros y otras cosas...

Cuando co-habitas y co-existes con tu cría de 5 años es casi imposible no contagiarte de la alegría navideña... nomás de verle la sonrisa.

Este año la Kix  jugó un rol mucho más activo en las tradiciones familiares y disfrutó en grande.

Santa Claus cumplió las peticiones de la cartita que le envió hace semanas... luego entonces, su emoción de esta mañana fue algo que yo disfruté muchísimo.  Esa inocencia de los 5 años es increíble. 


Este libro no se lo trajo Santa, se lo regalé yo. Y podrán imaginar mi alegría (y orgullo, claro) cuando me pidió se lo leyera antes de abrir las cajas de juguetes.  Todavía hace un momento, cuando regresó de su visita a la familia paterna, se sentó a mi lado en la sala y me pidió lo leyéramos de nuevo.

La moraleja puede ser de lo más simple: no hablar con extraños (en el bosque o donde sea).  

Sin embargo (y ésto lo descubrimos juntas) los personajes son algo con lo que pudimos identificarnos: "Érase una vez una niña que vivía con su mamá..."  También hay una abuelita enferma.

Las figuras masculinas son dos: el lobo y el leñador (mmm... bueno, muy maniqueo el asunto, pero, qué podemos esperar de un cuento que tiene su origen en la tradición oral del medioevo). En este caso, los personajes no tienen un vínculo o asociación directa a nuestra experiencia cotidiana, así que nos quedamos en el cuento.  Es decir: para nosotras no hay amenazas explícitas, ni necesitamos ser rescatadas por nadie.

Las ilustraciones de Dubravka Kolanovic son lindísimas y endulzan los momentos más oscuros del relato.

El texto de Gaby Goldsack es perfecto para ser leído en voz alta. Te permite jugar con la voz de los personajes y hacer la experiencia más amena.  En general, esta edición de Parragon, muy recomendable.

A seguir disfrutando las vacaciones, pues!

12.23.2012

Nubes que a mí llegan...


Hasta que ya no hubiera madrugadas en mis ojos
calientes por tu vaho

Hasta que no volvieras de tus ansias de siempre:

inmaculada
                 ancha de arboledas y mar
                                                        de nubes

Tranquila
               como las rocas viejas.

---
Francisco Morales (2012)
Cirrus —nimbus, cumŭlus, strãtus—
México: CONACULTA/CECUT

12.21.2012

Brasa Desnuda



ES EL momento del deseo.

Acostada, desnuda,
te extiendes como la piel de una colina mordida por el sol.
Empiezo a contemplarte desde tu pie dormido en el aire,
tus piernas puntuales, mientras subo los ojos,
se dan cita en una dársena, sitiada
por húmedos carbones, carbones de labios,
labios de lianas.
En este instante cumplo la edad del deseo
en el rostro más tierno de la tarde.
La fruta resbala,
cada minuto crece, se hincha ardiendo.
A las seis del espejo entro en ti
como el huésped más esperado,
sencillo como el río del día
te cubro con mi piel de hombre,
soy la lengua que recorre tus venas para callarte,
te quito los ojos dolorosamente,
te doy otros dos brazos para pesar la vida,
mi boca llovizna en tus pechos,
rayo tu espalda para escribir tu nombre,
con mis huesos te hablo,
tu quejido es el más largo que escuchará la noche.
Qué animales humanos más hermosos.

Cuando quedamos solos, desnudos cuando termina todo,
graniza la sensación de que el aire
nos ha descubierto.

Juan Bañuelos (1987)
Espejo Humeante
México: Juaquín Mortiz/SEP. 
p. 104.