7.26.2023

Cumplir [muchos] años


Regreso poco a este entrañable lugar de la red, lo sé... este baúl de recuerdos que cumplirá 20 años en 2024. Y vuelvo hoy, justo a punto de cumplir años también. Muchos años. 47... cuarenta y siete.

Serán los muchos años, este tanto andar la vida, que ya estoy con el corazón como guijarrito (redondito, liso de tanto golpe y raspón), justo como la piedra de río de la que nos habló Pellicer. Será vaya a usted a saber si la suma de todo, pero la emoción se me desborda como tsunami.

Esta última vuelta al sol ha sido por demás gozosa... y difícil. Muy afortunada, pero también con días aciagos. Celebro ciertas encantadoras, luminosas, nuevas rutinas. Agradezco cada generoso gesto recibido, las amistades recientes tanto como las de muchos años. Las colaboraciones, los proyectos, la complicidad, la confianza y el afecto.

Con Noches de Luna Brava dimos un exitoso paso adelante, en nuestra gira por el Noroeste del país... y cumplimos 10 años de gozar el escenario. 

Hipérbole Frontera cumplió recién 3 años. Y ahora, de pronto, sabe tan lejana la atmósfera incierta que anidó su nacimiento. Ahora el proyecto —modesto— toma vuelo gracias a la generosidad de quienes han colaborado y confiado en mi trabajo.

Hago radio y divulgación al menor pretexto, con la mínima excusa. A diestra y siniestra. Soy profe, tutora, asesora, tallerista... Y todo sabe tan bonito.

Sigo formándome, académicamente y en temas culturales. Leyendo; dejando que ciertos libros me encuentren.

Mi cría se va convirtiendo en adulto... despacito, pero con momentos luminosos, muy gratos. Mis padres siguen conmigo, sanos.

El contexto nacional, como mujer cabeza de familia, sigue con horizonte difuso... pero, combato el miedo y la ansiedad buscando los milagros que la poesía revela en los más inesperados espacios.

Celebro la música, los sabores, los aromas. Los atardeceres de este verano tan deseado... fue tanto el frío.

Cumplo 47 años. No sé bien si soy lo que esperaba; no recuerdo qué esperaba y si aquello tiene sentido ahora. Pero, así se desborde la emoción, a veces en gozo y otras en tristeza, agradezco haber llegado a este punto y sigo andando, porque la vida siempre nos sorprende bonito. Eso bonito quiero.

Feliz cumpleaños a mí. 

4.18.2023

Estrenando página web

 

Feliz de anunciar este nuevo espacio, donde reúno los distintos proyectos en los que estoy trabajando actualmente:

  • Creación literaria personal
  • Hipérbole Frontera
  • InterSecciones
  • Noticias
También encontrarás enlaces a mis redes sociales.

¡Gracias por seguir en contacto!
Recibe un gran abrazo.

1.03.2023

Bienvenido, 2023

Estamos de nuevo acá, en este inicio imaginario, arbitrario... con toda la emoción por abrazar cada alegría por venir. Soy de una especie optimista, lo confieso. Así venga de días turbulentos y complejos, aún el corazón me brinca por cada bonita experiencia que adivino. Así, con esa certeza inquebrantable, sigo andando.

Y es que la vida no es blanco y negro. Tampoco es rosa. Hay de todo, como en botica. Justo el 2022 me deja con gratísimos recuerdos. Parece que no pero, al paso de lo meses, quedaron joyitas para la memoria. Por acá les comparto la síntesis:

Letras Des-Amor-Dazadas (2022). 2ª edición. 

A inicios de año me puse las pilas editoriales y preparé la segunda edición de mi (ya agotado) Letras Des-Amor-Dazadas. A 13 años de su primera edición (Existir, 2009), mis primeros poemas están de regreso gracias a las bondades de la tecnología, para lectura digital en Kindle o con la posibilidad del libro impreso en Amazon Books.


Glosa Peninsular (Ediciones Periféricas, 2022).

A mediados de año inicié una nueva colaboración con Ediciones Periféricas (CDMX) para este poemario que reinterpreta palabra y paisaje, desde Historia de la Antigua o Baja California, de Clavijero. Se trata de  la reapropiación lúdica de territorio e historia para nombrarnos, con voz propia, desde nuestra experiencia meyibó. 

Es así que, en cada poema de Glosa Peninsular, recupero la evocación que la lectura del texto de 1789 imprimió en mi asombro y deleite; la detonación de imágenes tan lejanas como propias, para la escritura de una propuesta poética en amoroso idilio con la península. Un diálogo/roadtrip, a la distancia, en una búsqueda distinta, sí: más asunto —y devoción— de la piel.


García, E. (2022). Antología Literaria El Tejido de la Mujer Araña. Maternidades Disidentes Vol. II. México: Mapa de Escritoras Mexicanas Contemporáneas.

Como resultado del segundo taller de maternidades, impartido en el Mapa de Escritoras Mexicanas Contemporáneas, se editó la Antología Literaria El Tejido de la Mujer Araña. Maternidades Disidentes Vol. II. donde se incluyen algunos textos míos.


Los últimos tiempos. Textos varios 2010-2022. (2022).

Y, ya en la talacha de poner orden a los textos sin publicar... Los últimos tiempos reúne poemas escritos, en algo más de una década, para proyectos colectivos, colaboraciones, antologías o revistas que, a la fecha, se volvieron de difícil acceso. Así también, algunos poemas sueltos que fueron quedándose en el cuaderno de notas. Disponible para lectura digital en Kindle e impresión bajo demanda en Amazon Books.


El incendio que habitan. Antología de escritoras de Baja California. (Pinos Alados, 2022).
 

Finalmente, gracias a la iniciativa de Rosa Espinoza, de Pinos Alados Ediciones, al cierre del año se publicó El incendio que habitan. Antología de escritoras de Baja California. Una reunión de escritoras que nace de la convocatoria que hicimos en Hipérbole Frontera, para el número de marzo de 2022, dedicado a las poetas y narradoras del estado.

Al cumplirse los 2 años de HIPÉRBOLE FRONTERA, la convertí en trimestral, porque las ediciones mensuales ya estaban pasando factura a mi salud mental jaja... acá todos, toditos los números.

Fuera de lo poético/editorial, al cierre del 2022 completamos 3 temporadas de Intersecciones, mi programa de radio en www.iberotjradio.com Los audios de la tercera temporada pueden escucharse aquí.

Dejando de lado mis responsabilidades laborales (y autoasumidas), un gusto que pude darme en 2022, gracias a Tijuana Hace Teatro, fue formar parte de la Escuela Binacional de Espectadores de Teatro, XII generación. Disfruté de todas las obras a las que mi agenda me permitió acudir y, luego, en las reuniones con Ramón y Jesús (gestores del programa) intercambiar impresiones y aprender de este hermoso arte escénico.

Y una de las alegrías y emociones más increíbles fue haber sido seleccionadas, con mi querida Gabriela Bojórquez en nuestro proyecto Noches de Luna Brava, para participar en el programa de conciertos RAÍZ MÉXICO. Ya estuvimos en Hermosillo, Sonora y Tecate. Estamos por visitar Sinaloa y Baja California Sur, con este show tan querido y gozoso.


En el ámbito personal y familiar: ¡mi cría cumplió XV años! Lo celebramos en viaje familiar a Colombia: Cartagena-Barranquilla-Bogotá. Sin vestido, ni vals, ni ceremonias de otros tiempos. Pero, sí muy abrazadas por el cariño de la familia. Una no puede más que agradecer la oportunidad de acompañar en la vida a un ser sorprendente y el haber conocido aquellas hermosas tierras.

Las amistades entrañables siguen cercanas. Su cálida y luminosa presencia es lo que me mantiene andando, así tengamos días nublados. 

Hay chamba, techo y salud. Y se trabaja cada día por los sueños y  las realidades... in-ten-sa-men-te.

Así que, ahí te voy, 2023. Ya quiero andarte los días y gozarte con toda la sonrisa, la voluntad y la emoción.

Les abrazo mucho, gracias por seguir acá.

12.20.2022

A 1 año de mi histerectomía

 

histerectomía

Del gr. ὑστέρα hystéra 'matriz, útero' y -ectomía.

1. f. Med. Extirpación total o parcial del útero.

Fuente: RAE


Hoy se cumple 1 año de haber entrado a quirófano. Un año de vivir sin útero. Desde los primeros días de diciembre se apareció en mi memoria el dato. Me resultó asombroso el paso del tiempo... justo porque el preámbulo de la cirugía fue de poco más de 3 años.

A partir de un diagnóstico de anemia severa en 2018 y la surrealista y agotadora peregrinación en la institución de salud pública... hasta llegar, finalmente, a manos de un ginecólogo sensible y profesional, quien estaría a cargo de mi intervención quirúrgica el 20 de diciembre de 2021. Lo anterior, sin mencionar el deterioro en mi "calidad de vida" durante esos últimos tres años con miomatosis, sangrados y malestares físicos y emocionales que, mes a mes, se acrecentaban. Toda esa eternidad calamitosa, de la cual me despedí justo hace un año.

Me resulta asombroso (e inaceptable) cómo las mujeres "normalizamos" nuestros malestares ginecológicos, del mismo modo que aprendimos a vivir sin que se note que sangramos cada mes. Cómo seguimos con nuestras tareas y responsabilidades sin menoscabo por el dolor físico (que para muchas resulta insoportable). Justo estoy leyendo la novela "Génesis Tres Dieciséis", de Xavier G., y encuentro en el discurso religioso mucho del origen de nuestra aceptación estoica en estos asuntos.

Una vez sin el útero, bajo los cuidados de mi familia, recuperé de a poco la "normalidad". Es increíble reconocer la salud, luego de tanto tiempo en condiciones disminuidas. "Espere a la primavera" me dijo mi médico. Y la primavera llegó.

No tengo pesares por la ausencia del útero. Al contrario, agradezco a la vida (y a mi familia) por la oportunidad de retirarlo antes de alguna consecuencia mayor. No deseaba ser madre de nuevo; eso lo tuve muy claro desde hace años. La histerectomía me liberó, no solo del dolor y los malestares; del riesgo continuo de anemia. Me ha permitido, también, continuar mi vida sabiéndome tan entera como siempre.  Y de esa experiencia va el siguiente poema:

IV 

Lo mismo que a mi abuela, a mi madre, a mi tía. Como por herencia, como el apellido, como ese modo de hablar con las manos, como la tendencia a la hipérbole en el diálogo. Justo así, como ellas, a medio recorrido de la vida: la histerectomía. 

Me despedí del útero que, al parecer, únicamente tuvo por misión engendrar una cría... y un puñado de miomas dolorosos.  

Y ahora sigo aquí, luego de procesar esta intervención quirúrgica como se procesan las cosas que le atraviesan a una el cuerpo, las ideas, la historia. Me veo al espejo: soy la misma: el corazón aún me brinca de emoción cachonda y se moja la entrepierna y las mejillas se llenan de color y el suspiro se me agolpa. 

Sigo aquí. Soy yo. Sin útero: entera. 


Poema publicado en:
México: Mapa de Escritoras Mexicanas Contemporáneas.


9.15.2022

Presentaciones Glosa Peninsular



 Al cierre de septiembre daremos inicio con las presentaciones de Glosa Peninsular, mi nuevo poemario (Ediciones Periféricas, 2022).

Agradezco infinitamente las invitaciones de Mariana Rossier (Festival de Poesía Verbario) y Ana Chig (Casa de la Cultura de Playas de Tijuana). Así como a mis estimadísimos Jhonnatan Curiel y Mely Pérez, quienes me acompañarán con los comentarios.

Tendré ejemplares a la venta, en ambos eventos. ¡Allá nos vemos!

8.18.2022

INTER/SECCIONES Temporadas 1 y 2

A punto de cumplir nuestro primer año en INTER/SECCIONES, acá les comparto playlist de nuestras 1a y 2a temporadas:


1.02.2022

Bienvenido, 2022

Quisiera presentarles un recuento detallado del 2021... pero, tengo la sensación de que sucedió todo demasiado aprisa. Así que, en síntesis, ahí les va:
Mi familia está entera, sana. Todos y todas vacunados contra el COVID.

Yo dije adiós, en noviembre, al anillo intraocular que llevaba en el ojo derecho desde 1997; la córnea se adelgazaba (por causas desconocidas, pero normales) y fue preciso sacarlo antes de que saliera por cuenta propia, con riesgo de infecciones graves y no sé qué otros horrores. Con su extracción supe que llevaba meses sintiendo el ojo fatal, pero sin prestarle atención por creer que la molestia se debía a la luz de las pantallas. Santo remedio.

Y, al cierre de diciembre, tuve una histerectomía con la que me despedí de tres años de sangrados abundantes, anemias y malestares cada vez más agudos. Antes de que esos miomas pusieran en riesgo mi vida, adiós. Sigo convaleciente, bajo los cuidados de mi madre. El procedimiento por laparoscopía resultó grandioso, en cuanto a movilidad y tiempos de recuperación; ahora sólo debo ser paciente con mis heridas internas (no es metáfora). 

Este último par de meses me dieron la vuelta en mi rutina de vida cotidiana. Visitas médicas, citas, estudios, laboratorios...  estuvo intenso el ajetreo. Pero, ya voy de salida.

Fuera de estas gestiones médicas, el 2021 me dejó —tanto como le fue posible— gratos recuerdos. Hipérbole Frontera cumplió 1 año en julio y ya estamos en el número 19, salidito del horno justo hoy. Tuvimos colaboraciones con IMAC y Ediciones Periféricas; y las colaboraciones con textos y artes visuales fueron en aumento, desde distintos lugares de Hispanoamérica.

Inicié un proyecto de radio, en IBEROTJ Radio: Intersecciones. Nomás porque extrañaba mucho hacer radio y en mi trabajo hubo espacio. Los 8 primeros episodios fueron para compartir temas que me apasionan en torno al libro, la lectura y las historias que se tejen alrededor. Luego me seguí con invitados e invitadas increíbles que generosamente compartieron también su gozo lector. Muy, muy contenta con el proyecto.

Con Noches de Luna Brava volvimos a tener presentaciones "presenciales". Luego de la experiencia en línea todo el 2020 y un show especial para el CECUT, para el día de la mujer; la segunda mitad de 2021 nos abrió la puerta en actividades públicas y privadas. Fue tan maravilloso volver al escenario.

Hablando de poesía: mi serie "Apología de la espera" cruzó el océano y aterrizó en las páginas de Paraíso, revista de poesía de Jaén, España, que dirige mi estimado Juan Carlos Abril. La edición impresa —hermosísima— llegó a mis manos y me llenó de alegría encontrarme ahí

Por invitación de Eric Jair Palacios y Metaletras Editorial, 5 poemas míos aparecen también en la antología "Recuerdos del vacío" que se presentó a finales de noviembre en Norte 32º. La edición artesanal y limitada, constó de 100 ejemplares que se vuelven ahora joyas para los coleccionistas de literatura bajacaliforniana. Comparto páginas con Rosina Conde, Ruth Vargas Leyva, Elizabeth Cazessús y Carmen Campuzano.

Y talacha docente, porque amo y —claro— hay que corretear la chuleta. Justo en octubre cumplí 1 año en la chamba. Tranquila, contenta. 

Así que, bienvenido 2022... ya te esperaba.

3.09.2021

Hipérbole Frontera | ¡ya son 9!

 


Hipérbole Frontera vio la luz en julio de 2020, como resultado de un ejercicio de emergencia, ante la entonces cuarentena de cuatro meses, que no anunciaba final cercano.

Habituada a las actividades de fomento a la lectura y promoción cultural, el confinamiento limitaba mi campo de acción. Así que, tan pronto lo tuve claro, puse manos a la obra. Con calma, a mi paso y aprovechando el tiempo libre entre las jornadas intensas de home office y todo lo que implica la vida en estos tiempos.

Equipo de una persona, para atender lo que haga falta, tomar decisiones, administrar el tiempo y sacar la talacha lo mejor posible. 

Al Número 1, respondieron generosamente los amigos convocados con sus poemas (Alfonso, Flora, Olga). Poco a poco, las convocatorias mensuales, van ganando poder de respuesta. Ejemplo de ello es el Número 9 Meditación en el umbral. La edición de marzo, en homenaje y diálogo con el poema de Rosario Castellanos, donde tengo el gusto de compartir poesía, narrativa, proyectos, imágenes, reseñas de, para y por mujeres.

Cada número me ha resultado entrañable. Y me contenta compartir tanto voces nuevas como de reconocida trayectoria. Lo mismo puedo decir con las imágenes de portada: me honra hasta lo indecible su confianza en este proyecto modesto, de breves páginas, pero enorme voluntad de divulgación.

A estos nueve meses de trabajo editorial, se suma la satisfactoria colaboración a distancia con Ediciones Periféricas, en nuestras mesas de #PoesíaCircundante | De Frontera, el pasado 26 y 27 de febrero. Qué maravilla tejer puentes entre sitios distantes gracias a la palabra.

Va pues mi agradecimiento como editora por cada colaboración, cada lectura. Estos tiempos son mejores, gracias a ustedes.

Así la vida.

2.13.2021

Ediciones digitales

Les invito a visitar mi cuenta de issuu.com, donde encontrarán las ediciones digitales de mis libros agotados + otras ediciones digitales, disponibles para libre lectura.


¡Gracias por leer!


12.23.2020

23 de diciembre de 2020


 

De regresar el tiempo al año 2012... o los previos, un día como hoy hubiera despertado temprano para ir a casa de mi abuelita materna y ayudar en la preparación de los tamales de la cena del 24.

Al llegar, mi abue ya tenía listos en recipientes por separado: papas y calabacitas cortadas en tiras muy finitas; pasas, aceitunas, rajas de chile jalapeño curtido y el "picadillo" preparado (guisado de carne deshebrada en chile rojo). Iniciábamos generalmente con frío y las manos heladas de separar las hojas de elote que ella ponía en remojo, para suavizarlas y no se rompieran en la envoltura de la masa y sus contenidos. 

Entonces, la más fuerte  (o con menos achaques) de las mujeres presentes era quien amasaba (tarea mayor) la masa de maíz, con manteca, sal,"royal" y algo de la salsa de chile rojo que mi abuela reservaba de la preparación del picadillo. Nosotras, en tanto, apilábamos torrecitas de hojas a un extremo de la mesa, las más anchas para que, una vez lista la masa, se iniciara el cuchareo. Un par se encargaba de agregar la masa en las hojas, lo suficientemente extendida y manteniendo el espesor uniforme. Otras agregaban la carne, las verduras y terminaban cerrando la hoja con cuidado. Las menores amarrábamos los tamales por ambas orillas con tiritas de hojas de elote, que habíamos separado en la preselección, por largas y resistentes, para tal destino.

Así la mañana en la línea de producción familiar, entre anécdotas, risas, recuerdos de la infancia. Al final, se recortaban las orillas de las hojas para dejarlos con forma bonita y aprovechar mejor el espacio en la olla. Mi abue los guardaba en el refrigerador, para cocerlos al día siguiente y estuvieran recién hechecitos en la cena. Los contaba, siempre los contaba: tantos de carne, tantos de dulce, tantos de rajas y —a veces, cuando sobraba masa— tantos tontos.

Terminábamos con el mandil manchado. Taquéabamos los restos del picadillo en tortillas calentadas directo en la brasa de la estufa, recuerdo ese característico aroma a ceniza que marida perfecto con la salsa roja.

El 24, en la cena, nos sentíamos orgullosas del resultado de nuestro trabajo y mi abue contaba las anécdotas del día anterior que, seguramente, se sumarían a las del año próximo en esa capirotada de recuerdos entrañables y chistosos que construimos juntos, todos los Rocha.

Hoy, sin embargo, es 2020. Todo es distinto. Mi abue murió en 2014 y, desde entonces, los tamales se preparan en casa de mi tía la mayor. Nos hemos reunido cada año y los tamales siguen siendo los mejores que he probado. Mañana cenará cada quien en su casa y nos conectaremos por videollamada, porque son días para estar juntos. Eso lo aprendimos de mi abuelita. Sé que estaría orgullosa.

Así las cosas. Cuídense mucho y celebren en casa, por salud y responsabilidad social.

Un abrazo y mejores días para todos y todas.

12.07.2020

Hipérbole Frontera No. 6 Recuento


Estamos de regreso en

Hipérbole Frontera

Un proyecto de divulgación literaria y otras expresiones

Llega diciembre y tenemos para ustedes la sexta entrega de este proyecto que nació con la vocación de compartir, divulgar y promover la lectura en tiempos inciertos.

En Recuento reunimos las voces de colaboradores que vuelven con poemas y cuento breve: Artemisa Téllez (CDMX), Marlon PV (TIJ) y Josué Barrera (SON). Y celebramos la primera participación del poeta Roberto Navarro (TIJ), quien se acerca y nos confía uno de sus textos.

En Reseña, este número comparte la experiencia lectora de Lizeth García Peña con el libro de relatos Manual para mujeres de la limpieza, de Lucia Berlin (Alfaguara, 2016).

Despedimos este 2020 agradeciendo nuevamente su lectura, invitándoles a celebrar con responsabilidad social y seguir creciendo en 2021 a través de la palabra y la imagen. Mejores días y noches, recuerdos entrañables y salud, mucha salud.

Sean, pues, bienvenidos y ¡gracias por leer!



 

11.17.2020

Hipérbole Frontera No. 5 Preludio de invierno

 Estamos de regreso en

Hipérbole Frontera

Un proyecto de divulgación literaria y otras expresiones


Con noviembre nos acercamos de a poco al cierre: del otoño, del año... de la configuración temporal heredada, para estos tiempos donde los días son breves y la noches largas.

Nuestro No. 5 Preludio de invierno, va para ustedes con el agradecimiento por su lectura; y a nuestros colaboradores, jóvenes plumas que presentan sus propuestas poéticas, agradeciendo su confianza en este proyecto de divulgaciòn.

Asimismo, a Diego Cossío, agradezco su valiosa colaboración con la portada de este número.

Compartimos, además, dos recomendaciones en poesía y música. Memorias de una molécula, de Elizabeth Villa (Pinos Alados, 2018) y Bajo la esfinge de Roberto Salomón (2020).

La edición cierra con una breve selección de poemas de Jorge Ortega. Un recorrido —nunca suficiente— por algunos de sus libros, desde 1995 hasta 2011. Apenas una muestra sucinta de la tinta generosa del mexicalense, cuya obra les invito a explorar con detenimiento.

Sean, pues, bienvenidos y ¡gracias por leer!





9.29.2020

Roberto Salomón - De ardiente melancolía




Conocí a Roberto Salomón en 2011, en un concierto en El Lugar del Nopal. Antes de saber de su vida o siquiera hablar con él, conocí su pasión y enorme talento al piano. Desde entonces, la amistad, las colaboraciones y el cariño se han construido entre muchas alegrías y aprendizaje. He sido testigo de sus proyectos y crecimiento durante todos estos años.

“De ardiente melancolía”, así, en este contexto de tiempos aciagos, me devuelve al amigo ausente, y le reconozco entre las notas que fluyen cargadas de esa pasión tan suya, esta vez para contarnos su historia, recuerdos, nostalgias. Son, sí, su voz, su tono, su elegancia en la interpretación; sin embargo, ahora con la luminosidad de quien se ofrece transparente, luego de un sinuoso viaje de introspección —a sí mismo y al pasado—, del cual regresa pleno sabiéndose dueño de cada paso presente y futuro.

Este primer sencillo de su álbum debut, es fina muestra de todo lo que Roberto lleva entre las manos y el corazón.  La intuición y experiencia para articular con precisión cada nota y transmitir la emoción precisa, auténtica. Salomón, confidente, nos cuenta su historia… y, a la vez, se torna abrazo para su escucha, en estos tiempos aciagos, cuando el arte nos conecta y alivia.

9.03.2020

Hipérbole Frontera No. 3 Brevas de otoño

Estamos de regreso en

Hipérbole Frontera

Un proyecto de divulgación literaria y otras expresiones


Con gratitud por la recepción de nuestro pasado No. 2 Estival, presento ahora nuestro No. 3 Brevas de otoño, la edición de septiembre de 2020.

Con gran alegría celebro la participación de Luis Alderete con la imagen de portada. Reconocido en la región por su obra artística y gestión cultural, me siento honrada de su consideración para Hipérbole Frontera.

Se incluye también en esta edición el cuento "Kobuki" de Marco Arturo Gámez Gómez, quien participa desde La Paz y teníamos pendiente desde agosto. Gracias por la confianza y la paciencia.

En poesía, me honra muchísimo la participación de Luis Bugarini, desde la Ciudad de México. Escritor y crítico literario, comparte con nuestros lectores la serie "Cielorraso". 

Y, para cerrar, una breve reseña del más reciente libro de Carmen Campuzano, artista plástica y poeta: "Hilvanar el alba", poemas que son abrazo para los duelos entrañables que llevamos por dentro.


Sean, pues, bienvenidos y ¡gracias por leer!



8.17.2020

Hipérbole Frontera No.2 Estival

Estamos de regreso en
Hipérbole Frontera
Un proyecto de divulgación literaria y otras expresiones

Quiero comenzar con el agradecimiento a todas y cada una de las miradas que se tomaron el tiempo de recorrer las páginas de nuestro número inicial. El recibimiento a este proyecto de divulgación literaria resultó mucho más cálido y extenso de lo que pude haber imaginado. Gracias.

Así también, a quienes con generosidad compartieron sus textos en respuesta a la convocatoria para esta edición. La configuración actual nos permite un número reducido en contenidos y quedaron, de reserva, otros tantos que habré de integrar en números próximos. Gracias por su confianza.

Les invito a leer en este Número 2. Estival, a Lehena Hera y Alberto León. La joven autora sinaloense comparte Garabatos del caos y una espléndida reseña del poemario Emily, de Olga Gutiérrez Galindo. Por su parte, el tijuanense León presenta Los poemas del silencio, pasen y disfruten su trabajo.

Y me alegra anunciarles que tenemos una breve entrevista con el artista visual Francisco Toro, quien, además de la imagen de portada, nos platica sobre su recorrido en esta disciplina.

Sean, pues, bienvenidos y ¡gracias por leer!



7.11.2020

Con ustedes: Hipérbole Frontera

Bienvenidos a 
Hipérbole Frontera
Un proyecto de divulgación literaria y otras expresiones

Con cerca de veinte años como lectora asidua de poesía y toda una vida en esta fascinante esquina del mundo; mi vocación en el fomento a la lectura, constreñida a los muros reales y virtuales del confinamiento por la pandemia de COVID-19, finalmente toma como válvula de escape este modesto, pero entusiasta, proyecto de divulgación literaria (y de otras expresiones) para compartir con propios y ajenos, palabras e imágenes.

Bajo la metáfora de la hipérbole, figura retórica y matemática; y desde esta frontera, iniciamos hoy todos; ustedes y yo, algo que espero se convierta en una hermosa amistad.

Para esta edición inicial, agradezco la generosa colaboración de tres poetas y amigos entrañables: Alfonso García Cortez, Flora Calderón Ruiz y Olga Gutiérrez Galindo.

He buscado, además, dedicar el número a proyectos editoriales que actualmente construyen, me parece, el corpus de literatura regional más relevante de esta mitad del siglo XXI. Asimismo, para celebrar los 10 años de El Grafógrafo: libros & café, a través de una charla virtual con René Castillo.

Finalmente, quizá por la nostalgia, pero sobretodo por agradecimiento sincero a Gilberto Licona, recordamos el 18 aniversario de los Cuadernos Existir, aquellas brevas de inicio de siglo que abrieron la puerta a varios de los poetas contemporáneos de Tijuana.

Sean, pues, bienvenidos y leamos juntos, por muchos números más.

5.31.2020

¿Cómo recordaremos este tiempo?



Seré franca: hace semanas quiero escribir este post... pero me quedo con la pantalla en blanco, cada vez.

¿Será que aún no tengo la respuesta?

Suelo decir a mis amigos que "mi vida era cuarentena desde antes". En realidad, salvo que la cría y yo trabajamos desde casa y no hemos visitado a la familia; poco han cambiado nuestras dinámicas cotidianas.

Puedo decir que hasta he disfrutado el tiempo en casa. Cambiar los muebles de lugar, renovar mi recámara. Cocinar y convivir con una hija adolescente, que se confirma como una de mis personas favoritas... y, sin duda, la ideal para vivir estos días de encierro.

He compartido mi trabajo poético con distintas iniciativas de instancias de Cultura, invitaciones de amigos y sesiones de #NochesDeLunaBrava, buscando dejarles algo amable, para estos días.

Las noticias nos llevan de la preocupación al desencanto, al atestiguar lo terriblemente humanos que somos todos, desde las cabezas del gobierno, hasta nosotros como ciudadanos. Desde las grandes decisiones, hasta las acciones del día a día, como vecinos y parte de una comunidad con los índices más altos de contagios en el país. 

Pero también, nos conmueven los gestos de aquellos que día a día se la juegan para que salgamos adelante. Sea cuidando de los enfermos en los hospitales, dando clases desde casa; o recaudando fondos y apoyando a quienes lo necesitan.

Muchas cosas suceden justo ahora en el mundo. Muchas más que la contingencia por el COVID19. Esta semana estalló en USA una de las más terribles crisis sociales a causa del racismo. En el mundo miles de personas mueren por enfermedades y conflictos que no se relacionan con la pandemia, que son de antes... que seguirán después.

Quizás poca cosa podemos hacer en realidad. Pero son nuestras acciones cotidianas, las que inciden en nuestro contexto y desde nuestra trinchera (modesta o amplia), las que darán testimonio de nosotros, en este tiempo... como en cualquier otro.

Así las cosas. Les dejo un abrazo. Cuídenseme mucho.

1.26.2020

2019-2020


Me doy cuenta que hace 8 meses no pasaba por aquí. De pronto el 2019 se volvió complejo, entre cambios, retos y gozo... hasta cerrar en una transición con el 2020 que ha sido un knock out para la familia y varios de mis más cercanos. Y aquí vamos, en el intento por levantarnos de la lona.

Pero no puedo quedarme únicamente con lo difícil o triste. La vida es más rica, interesante y sorprendente.

El 2019 es el año de «Rómpase en caso de», mi cuarta publicación individual que ha sido gratamente recibida por los lectores.

La cría ingresó a la secundaria y la veo cada vez más independiente, autónoma y dedicada a su gran pasión: la animación digital.

Las amistades: conmigo. Pasan los años y su presencia luminosa me conduce para seguir adelante aún en los momentos más oscuros.

La vida nos nutre de experiencias atesorables: amaneceres, palabras, acompañamientos que se vuelven huella profunda en la memoria.

Sonreí mucho, en 2019. Y mi sonrisa fue desde la entraña.

Estamos a punto de terminar el primer mes del 2020. Es ahora que cada una de las manos y miradas queridas, son tan necesarias y apreciadas.  Voy a por 44 años en este mundo... y espero dejar lo mejor en todas y cada una de mis personas importantes. 

Espero tener claro, siempre, todo aquello que no está en mis manos. Y lo que sí, atenderlo de forma adecuada, justa y cálida.

Esta reflexión surgió hace unos días, al renovar mi licencia de conducir. La señorita que tomaba mis datos preguntó si quería donar mis órganos —yo quisiera, quisiera mucho y tanto, pero tuve hepatitis a los 14 años—. "No", le respondí y expliqué la causa. Mientras ella seguía con la mirada fija en la pantalla, pensé que mi tarea es ayudar lo más posible, brindar mi apoyo en cada oportunidad. Una vez muerta, en nada serviré, ni serán mis restos de provecho en lo más mínimo. Es aquí, ahora, mientras haya vida.


Así las cosas.